sábado, 20 diciembre 2014
Buscar Aqui
Ciudad y Estado
(ej: Miami, FL)
Toma de Medidas E-mail

 

No existen dos pies que sean exactamente iguales. Por este motivo, a un zapatero solamente le es posible confeccionar zapatos cómodos de las medidas correspondientes cuando dispone de toda la información necesaria sobre los dos pies del cliente. En la confección de un traje a medida, el sastre recomienda por lo menos dos o tres pruebas, mientras que el zapatero se las arregla con sólo una gracias al denominado zapato de prueba. Para ello es absolutamente necesario destinar suficiente tiempo a la toma de medidas, a ser posible de una a dos horas. Es muy frecuente que resulte difícil encontrar el momento en que puede conseguirse el resultado más preciso.


zapatosLa toma de medidas para confeccionar unos zapatos es una especie de ceremonia en la que el momento correcto, la duración, las eventuales molestias y toda la información que se pueda obtener sobre el cliente son de suma importancia. Las maniobras del zapatero siguen, por decirlo de algún modo, un ritual y un orden establecido. Dicha ceremonia se convierte en requisito básico para la construcción de una horma que sustituirá al pie con la máxima perfección durante la confección del zapato y que permitirá al zapatero crear una auténtica obra de arte.


El zapatero, toma las medidas de la longitud, la anchura, la altura y el contorno del pie desde dos posiciones distintas: en primer lugar, mientras el pie aguanta el peso del cuero y, posteriormente, en estado relajado. Cuando la persona está de pie, la anchura del pie puede registrar una diferencia de casi un centímetro respecto a la posición sedente; además, el arco disminuye y los nervios y los músculos se tensan. Dicha posición refleja aproximadamente, el estado en que se encuentra el pie cuando camina soportando una fuerte carga. De manera inevitable, el zapato se ensancha al caminar, así como también a consecuencia del calor y de la humedad que produce el pie. Si el zapatero asumiera que las medidas de la posición de carga son las "reales", la alegría del cliente (los zapatos resultarían comodísimos desde el primer momento), se transformaría en decepción al transcurrir unos días: los zapatos se ensancharían demasiado y los arrastraría.

 
Red de Sitios Latinos
 
Latinos