Las Hormas Simétricas y Asimétricas
Lunes, 15 Septiembre 
Los conocimientos sobre la elaboración de las hormas, como tantos otros, se perdieron
durante la edad Media. Muy probablemente, en el norte de Europa no se usaba ningún tipo de ayuda para la confección de zapatos. Los zapateros cosían las piezas de piel
de forma más o menos correcta. pero a partir del siglo XVI, abundantes grabados,
dibujos y pinturas empiezan a dar testimonio de las herramientas usadas y
principalmente de las hormas.
El zapatero disponía, como en la antigüedad, de una gran cantidad de hormas; las piezas individuales, al igual que en la actualidad, sólo se construían para la clientela selecta o según deseo expreso del cliente. En un principio utilizaban únicamente una placa gruesa de madera con forma de suela. Una pequeñas piezas de madera superpuestas facilitaban la extracción de dicha placa del interior del zapato una vez listo. Aunque para los zapatos estrechos y los de pico,
de corte ajustado, probablemente era necesario el uso de hormas asimétricas y
divisibles, a finales de la Edad Media, en la época de los zapatos anchos y uniformes
(los denominados “picos de pato”, los zapateros trabajaban aún con hormas simétricas
y de un solo bloque: tomaban las medidas para ambas hormas de un solo pie, lo cual,
como es de imaginar, provocaba incomodidades considerables al usuario del zapato
mientras se acostumbraba al calzado (no es de extrañar, pues, que los nobles
obligaran a sus sirvientes a calzar los zapatos durante seis meses, para que “se
diesen de sí”).
